Aun no entiendo como no puedo dejar de pensar. Pienso sin parar, pienso sin pensar lo que pienso, porque lo que pienso no tiene censura. La única censura de los pensamientos es la imaginación. Las personas soñadoras piensan demasiado. Si alguien se aburre es porque no piensa, y no tiene imaginación. Con los millones de cosas infinitas que se pueden hacer, no hace falta mucha imaginación para poder pensar. Por eso, todos los cerebros piensan, pero no todos imaginan.
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